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lunes, 4 de abril de 2011

Una casita en el campo.

¿A quién no le gustaría vivir en una casita como esta?
Yo, ¡soy la primera que se apunta!
Es una teja de barro, con pasta de arena haciendo el relieve de la pared.
El resto de la casa está hecha con pasta de papel.
¿Os habeís fijado en la placa de la calle? Es la fecha de aniversario y boda de mi hija.
Le puse todos los detalles que se me ocurrieron. La puera se abre en dos, como esas que se ven en los pueblos, con su marco de piedra y su aldabón.
Los cántaros, la luz, la persiana... Todo está representado.
Las tejas del tejado son tejas chiquititas, de barro, que se pueden comprar en tiendas de manualidades.
Entonces qué ¿Os gustaría o no tener una casita así?


jueves, 24 de marzo de 2011

Me inspiro en otoño.

Con el otoño caen las hojas, y a mi, ¡me llega la inspiración!
Y con mi inspiración en marcha y un tablón de madera, salio esto.
Está hecho con un montón de técnicas.
Empiezo:
En la izquierda, arriba del todo está craquelado, en un tono azul claro y beige.
Luego todos los relieves están hechos de pasta de arena, dejando unos espacios para poner unas hojitas.
La tira verde y la roja son yute. Es una especie de tela, formada por un montón de fibras.
La cala y la amapola son de pasta de papel.
Todo está coloreado con acrílicas, siendo una mezcla de texturas y...¡Una explosión de color!
Finalmente, una capita de barniz mate y un buen marco, que destacase bien esta preciosidad.
¿Os gusta?

miércoles, 23 de marzo de 2011

La sabana.

Es un bonito título para un bonito cuadro, ¿No creéis? 
Mi hija estaba buscando un cuadro para su salón, pero ninguno le parecia bonito. Que si este trozo no me gusta, que si es muy oscuro, que si no pega.
Yo, hartita que estaba ya de escucharla, la pregunte que qué estaba buscando y cuando lo describió, se parecía mucho a esto.
Son bastidores de madera, con los relieves hechos de pasta de arena.
Dibujé el paisaje a mano alzada, previa visualización de algún que otro paisaje de este tipo.
Lo pinté con acrílicas, asemejando un precioso atardecer en la sabana, ya que eran los colores que más le pegaban con el salón y los más llamativos.

Finalmente, le dí el barniz acrílico mate. Darle el barniz a tus manualidades, a parte de darle brillo, las protege y los hace más duraderos.


Como podeís observar, les pinté un marco, así no tendrían que emarcarlos y quedaba bastante original.
Todo el mundo que va a su casa, se enamora de esta maravilla.

martes, 22 de marzo de 2011

Un campo de amapolas.

 Me gusta admirar por la ventanilla del coche los paisajes cuando voy de viaje.
No sé ni de donde veníamos o a donde íbamos, pero me acuerdo de un campo sembrado de amapolas y todo verde, con sus huertas y sus árboles.
 Eso fue lo que inspiró este cuadro. Ese bonito paisaje.
Este cuadro también está realizado sobre un bastidor de madera.
Le dí la pasta de arena, para hacer relieves y darle un poco de textura al cuadro, que no fuese completamente liso.
Lo pinté con pinturas acrílicas, como podeis observar, tiene un montón de detalles y de colores.
Finalmente, apliqué el barniz.

Se echa de menos en la gran ciudad.

¿Y lo que se echa de menos ver el mar en Madrid?
Bueno, yo he buscado la forma de no añorar tanto esos atardeceres que  veo en vacaciones.

Este cuadro está hecho en un bastidor de madera.
La textura la hice con pasta de arena, además le dió relieve.
Lo pinté con acrílicas y le dí un barniz mate para terminar.
¿Es o no una buena forma de recordar la costa?

jueves, 17 de marzo de 2011

Hojas, Hojas, Hojas...


Estos cuadros tan llamativos los hice de pasta de arena haciendo relieves, unos más profundos que otros, e imitando hojas de distintos tamaños y colores, aunque se podrían  hacer otras muchas cosas, como flores, figuras geométricas...
Las hojas las pinté a mano alzada, con pintura acrílica.
Finalmente, le dí un spray de barniz satinado.

Está hecho sobre un bastidor de madera.
Para pintar las hojas, que me sirvieron de modelo, me fui al campo y recogí un montón de ellas, todas diferentes, unas grandes, unas más pequeñas, suaves, rígidas...
Es un cuadro original, ¡y un tanto otoñal!