Es un cuadro hecho sobre dos bastidores, como siempre, le dí unas capas de guesso, para que cogiese bien de volumen, y después a mano alzada les dibujé un bonito jardín de margaritas y amapolas.
Puede ponerse así como lo colgamos nosotros allí o con un poco de separación entre ambos bastidores.
Aquí está a medio camino, todavía le quedaban detalles por pulir, varias flores que retocar y un montón de kilómetros por recorrer...
Y por fín, colocado en su sitio. Combina perfectamente con los muebles del salón, que son en tonos crema y rojos.
Después de tantas vueltas, había llegado a su destino.
Siempre estamos nombrado a Sara y a Miguel en el blog, pero ¡todavía no les habéis visto!
Hoy os traigo una foto, en la que los dos salen muy guapetes, para que así podáis ponerles cara.
¿Guapos,eh?
Ahora os quiero enseñar un "pequeño souvenir" que nos trajimos de aquellas tierras del Norte.
Bueno, pequeño, pequeño...Son las típicas salchicas alemanas. (En este bote, entran cuatro)
Allí se suelen servir con una chapatita de pan, la cúal solo ocupa la mitad de la salchicha, y con salsa al gusto.
Nosotros las probamos en Düsseldorf, en un puesto de una de las calles céntricas.
La verdad es que con una salchicha, si eres capaz de terminártela, tienes más que de sobra.
También nos encontramos un gatito modelo en un escaparate en Maastricht. El minino se dedicaba a pasearse de un lado al otro del mueble, posando para las cámaras.
¿Os recuerda a Rubi, nuestra mascota?
Espero vuestros comentarios. ¡Muchos besitos a todas!






























